LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA PDF Imprimir Correo electrónico

En la actualidad, la esperanza de vida de nuestros perros y gatos se ha prolongado de manera considerable, esto principalmente por los avances en medicina veterinaria abocada a los animales de compañía, junto con la calidad nutricional otorgada por los alimentos comerciales, cuya diversificación ha permitido ser más accesible para la adquisición de los propietarios de mascotas. Esto ha traído consigo una alta prevalencia de enfermedades crónicas en nuestros animales geriátricos.

La enfermedad renal crónica (ERC) se presenta de forma habitual en perros y gatos de edad avanzada, aunque puede suceder a cualquier edad,  es la enfermedad renal más común en nuestros animales de compañía.

La ERC se define como una alteración de uno o ambos riñones y que ha estado presente por más de 3 meses e  implica una pérdida irreversible de la estructura o la función renal, la que puede permanecer estable por algún tiempo, pero en último término es progresiva. Además, puede complicarse por alteraciones concurrentes tales como deshidratación, infeccciones o enfermedades del tracto urinario, principalmente obstrucciones ocasionadas por cálculos.

Antes de seguir describiendo la ERC, es necesario mencionar porque es tan deletérea dicha condición en nuestros pacientes, ¿Qué hace a los riñones órganos tan importantes?

Pues bien, los riñones participan en gran parte de la mantención del equilibrio interno del organismo, es por esto que no es raro pensar en el impacto que tiene la ERC, no sólo sobre las funciones propias del riñón, si no que también en otros sistemas corporales. Los riñones filtran la sangre y, por lo tanto, excretan los desechos metabólicos, principalmente a través de la orina. También recuperan componentes que son necesarios para el cuerpo. Además, responden a los desequilibrios en ciertas  sustancias en el organismo y producen hormonas que regulan la presión arterial sistémica y la producción de eritrocitos, las células encargadas del transporte del oxígeno.

En la ERC, la capacidad de concentrar la orina se pierde de forma temprana en el transcurso de la enfermedad, es decir, en momentos de escases hídrica el organismo debería responder produciendo un volumen de orina reducido, con el fin de preservar la mayor cantidad de volumen de agua dentro del cuerpo. Como esta tarea renal se ve alterada, los perros y gatos tienden a deshidratarse, a pesar de tomar mucha agua como mecanismo compensatorio. Esta condición puede agravar aún más la enfermedad renal, acelerando su progresión.

La pérdida de peso progresiva es otra de las consecuencias de la ERC, principalmente por la poca ingesta de alimento asociada a un malestar general, producto de la retención de desechos metabólicos que permanecen en la circulación sanguínea debido a la incapacidad renal de excretarlos. Otro motivo de la pérdida de peso son los vómitos, principalmente en el perro, puesto que los desechos metabólicos circulantes generan, entre otras cosas, irritación de la pared gástrica. La pérdida de sustancias valiosas para el organismo, principalmente a través de la orina, tales como las proteínas, está relacionado directamente con la pérdida de peso y el deterioro del estado general del animal.

 

La hipertensión arterial, generalmente desencadenada por la ERC, daña al riñón de forma directa, además de a otros órganos, empeorando la condición y participando de forma activa en la progresión de la enfermedad.

El desequilibrio electrolítico es una de las alteraciones más desastrosas que trae consigo la alteración de la función renal, impactando en todos los sistemas del organismo, y que finalmente lleva a la disfunción de múltiples órganos, ocasionando la muerte del paciente, o conduciendo a un estado insostenible con la vida, y que muchas veces termina en la decisión de eutanasia.

En la actualidad, la única opción de tratamiento definitivo para animales que sufren de ERC es el trasplante renal. Sin embargo, el trasplante renal no es una opción viable en nuestro país y los cuidados de soporte diseñados para estabilizar la función renal y revertir las complicaciones metabólicas son la piedra angular del tratamiento.

Con lo mencionado anteriormente, el manejo de las sustancias de desecho metabólico, el equilibrio hídrico, electrolítico y nutricional, y el control de la presión arterial se convierten en las bases para contrarrestar tales desórdenes sistémicos. Sin embargo, con estos manejos no sólo se busca revertir los efectos de la ERC, sino que también retrasar su progresión.

En este punto, se debe dejar en claro nuevamente la imposibilidad de devolver la función renal perdida mediante la terapia de soporte, y que en etapas terminales de la ERC poca relevancia tienen los intentos de determinar la causa o administrar nefroprotectores, de ahí la importancia de pesquisar la ERC de forma temprana, para poder sobrellevarla el mayor tiempo posible en estadios de enfermedad más estables, con menos implicancias sistémicas y con mejor calidad de vida para nuestras mascotas.

Queda de manifiesto entonces la relevancia de observar a nuestros animales y percatarse de los síntomas mencionados, de realizar exámenes hematológicos de forma rutinaria, al menos una vez al año, en perros y gatos mayores de 7 años y de esta manera lograr abordar una enfermedad que, si bien progresa de forma inevitable, es posible manejar en etapas tempranas para retrasar su progresión, brindándole a su mascota la posibilidad de vivir más junto a usted y su familia.

 

Responsable:

Dr. Karol Campos

 
   

El Hospital Veterinario de Santiago atiende en horario continuado los 365 días del año
Urgencias las 24 hrs. del día Fono:5440996

© Todos los derechos reservado por Hospital Veterinario de Santiago, Av. Santa Rosa # 1934 , Santiago Chile